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La REFORMA PROTESTANTE y la Llama de Amor (I)

Serie: La REFORMA PROTESTANTE y la Llama de Amor Por el P. Sergio Hernández Ochomogo / Enero 2018

Virgen María Diario Espiritual Llama Amor

El pasado mes de Octubre (2017) ha sido ocasión para múltiples celebraciones en honor de la llamada Reforma Protestante iniciada por, el entonces fraile agustino, Martin Lutero hace quinientos años. Durante esta celebración hay quienes han aprovechado para presentarnos a Lutero como a un personaje extraordinario, valiente, providencial, que se enfrentó con sobrada razón a los abusos e inmoralidades de la corte Papal de entonces.

Lutero sería el gran libertador de los cristianos. Su epopeya habría roto las cadenas que tenían a la Palabra de Dios amarrada y sometida al arbitrio de los Papas. La Reforma Protestante sería el ideal de lo que debe ser la Iglesia; la Reforma sería libertad. El catolicismo es esclavitud, sometimiento, oscuridad, ignorancia, herejía. De tanto escuchar esta propaganda interesada muchas personas, poco informadas por la verdadera historia de los hechos, corren el peligro de dejarse arrastrar por la corriente.

“Católico ignorante futuro protestante”

Los católicos debemos instruirnos, darnos cuenta de lo que en verdad pasó, de cómo se desarrollaron los hechos de esa época, cuáles fueron sus causas y las consecuencias para la Iglesia de Cristo.  Debemos conocer cuáles son los rasgos, las características, las reglas de fe del protestantismo actual para no dejarnos sorprender. Hay mucha literatura buena a nuestro alcance en Internet, en Youtube, en páginas de historia, apologética, teología.

En los comentarios anteriores decía que la Iglesia católica está atravesando una gran crisis de identidad. Según afirman algunos entendidos cada día alrededor de 8,000 católicos pasan a formar parte de alguna de las llamadas iglesias evangélicas. Se trata del fruto de  un protestantismo proselitista a toda costa que no rehusa ningún medio para arrastrar a los católicos mal formados.

A ese paso la Iglesia Católica corre el gran peligro de ir desapareciendo para ser remplazado por una constelación de sectas protestantizadas. Eso es sumamente grave para la salvación de las almas porque significa la pérdida de la mayoría de los medios de salvación instituidos por Jesucristo.

Las profundas consecuencias de la reforma protestante

En el Diario Espiritual la Virgen María no se refiere explícitamente al protestantismo, ni de Martín Lutero, ni de Calvino, ni de Enrique VIII, ni de personaje alguno ligado a esta corriente. Pero aunque no mencione para nada a estas figuras ni a las sectas nacidas de ellos, Nuestra Señora a lo largo del Diario va desmontando una por una todas las tesis y prácticas de la Reforma de Martín Lutero y de sus seguidores hasta darnos las pautas de lo que debe ser la Iglesia verdadera.

La Virgen no ataca, no denuncia, no hiere, no ofende, no reprocha a nadie sus errores. Como una Madre amorosa y comprensiva prefiere mostrar el infinito dolor de su Corazón por los sufrimientos de su  Hijo ante los desastres que hemos provocado en la Iglesia. Más aún,  la Virgen llora por todos los seres humanos que están alejados de su Hijo y en peligro de condenación eterna. María no se contenta con mostrar su dolor, sino que nos llama a tomar parte activa en la edificación de la verdadera Iglesia del Señor. A ella estamos llamados todos los hombres.

Una iglesia sin la autoridad del PAPA

El punto de partida de la reforma luterana es un enfrentamiento violento con el Papa. El pretexto lo toma de los abusos que se dan en torno a la “venta de las indulgencias”. El carácter del fraile Lutero es acalorado, apasionado; se deja llevar por un temperamento impulsivo e imprudente. Entra en discusiones cada vez más violentas y termina rechazando la autoridad del Papa y de la Jerarquía.

Lutero y sus seguidores emprenden el camino de reformar esa Iglesia que ellos consideran traidora al Evangelio y corrupta moralmente hablando. Muchos se unen a este movimiento. Lutero y los suyos, apoyados por los príncipes y políticos de la época, que veían la oportunidad de apoderarse de los bienes de la Iglesia, consuman la separación. La historia nos habla de cómo los templos fueron profanados, las imágenes quemadas, los altares rotos, la Santa Misa suprimida, los sacramentos negados, los conventos abandonados por los frailes y monjas, el celibato suprimido, los fieles católicos perseguidos.

A medida que se extiende esta nueva concepción de una Iglesia sin autoridad, en la que cada uno es libre de actuar guiado por el Espíritu Santo, van surgiendo imitadores y seguidores por todas partes. Lo que se da es una verdadera revolución contra la Iglesia que preside el Papa. La semilla sembrada por Lutero es recogida por LA REFORMA DE ZWINGLIO (1522-1531) y Calvinismo en Suiza;  Enrique VIII de Inglaterra se separa de Roma por motivos pasionales;  muchísimos otros personajes consolidan lo que hoy llamamos el protestantismo.

Desde hace quinientos años la Iglesia de Cristo vive fracturada por este cisma que ha hecho de los bautizados enemigos en dos bandos. El Norte de Europa protestante, el Sur católico. Varias son las causas de este terrible cataclismo espiritual y cultural que sigue dividiendo cada día más allá de la Iglesia. Al comentar los pasajes del Diario Espiritual tendremos ocasión de señalar las más relevantes. La Llama de Amor es una respuesta del Cielo a esta obra diabólica que es la división de la Iglesia.